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Abrazar nuestras cicatrices. Parte II

Hablábamos el otro día de la importancia de curar nuestras heridas. De lo importante que es reconocer nuestras cicatrices y cuidarlas. Y quería escribirte antes pero han sido atareadas estas dos últimas semanas.

Decíamos que las cicatrices, las heridas, son parte de nosotras. Aunque duelan, también conforman nuestra esencia.

Y como ya te avancé en el último correo, de esto ya hace unos días, e inspirada por la bonita práctica japonesa del Kintsugi, hoy te propongo un ejercicio que aunque sencillo te puede ir bien para acercarte a tus cicatrices, reconocerlas, y aprovecharlas para seguir avanzando.

Es una especie de escaneado que te permite profundizar y posteriormente curar o remendar tus cicatrices. O simplemente saber que están ahí para darles espacio el tiempo que necesiten. Y te lo voy a exponer con un ejemplo mío personal, aunque del ámbito profesional, para que se entienda mejor.

Como verás en el ejercicio, el resultado de aplicar el Kintsugi a tu negocio, o partes específicas de él, puede ser “similar” al que obtendrías con herramientas como el DAFO, por ejemplo, pero sin ser frío, calculador y casi obsceno.

Y utilizo la palabra obsceno porque he hecho tantas veces el análisis DAFO que hasta su nombre me parece horrible. A través del ejercicio de hoy, sin embargo, te propongo aproximarte a tus miedos, dudas o cicatrices de una manera mucho más humana que tiene como objetivo encontrar la belleza, aprender a ver la parte “bonita” de algo que duele.

Te propongo convertirte en una artesana del Kintsugi para convertir nuestras cicatrices en piezas hermosas. Sirve igual para cicatrices profundas como superficiales, cicatrices curadas o abiertas. Vas a ver.

 

EJERCICIO

Como te expliqué el otro día, el podcast, algo que me hacía feliz y me motivaba un montón, se convirtió durante el confinamiento en algo lejano que no tenía sentido y que se alejaba cada vez más de mi y de mi proyecto.

Al principio entendí que era normal. Habían cambiado las cosas. Ya no estaba en Madrid, me había ido al pueblo para sobrellevar los obstáculos de un confinamiento con una niña de 4 años (en casa tengo ayuda y el campo me reconecta. Todo, o casi todo, es más fácil en un pueblo. Al menos a nivel logístico). Pero los acontecimientos se desencadenaban sin previo aviso. Nos confinaban de verdad y por largo tiempo. Y lo que parecía unos días en el pueblo se acabaron convirtiendo en 6 meses fuera de Madrid.

Por eso, durante las primeras semanas, entendí que ocurría de manera natural. Me apetecía muchísimo escribir, mucho más que hablar, y no me dolió. De hecho me hizo mucha ilusión volver a comunicarme contigo a través de los textos escritos.

Sin embargo, aunque iba dándole vueltas a volver a empezar con el podcast, no podía. Era incapaz. Llegó un momento que me molestaba. No me apetecía. Y un día empezó a doler.

Desde ese momento empezó un proceso que dura hasta hoy, y que intento todavía comprender bien. Aún hoy sigo intentando recomponer un puzzle y entender por qué y qué significa en mi negocio el parón del podcast.

Por eso voy a utilizarlo como ejemplo, para mostrarte cómo el ejercicio que te propongo puede ayudarte.

 

PASO 1. RECOGER LA PIEZAS ROTAS

El primer paso de todos es recoger las piezas rotas. En nuestro caso se trataría de detectar un error, identificar un miedo o reconocer un obstáculo, y recoger cada una de las piezas que lo conforman para ir reconstruyendo la historia o las acciones que nos permitirán reconstruirlo. Un proceso necesario, al menos para mi, para poder identificar cómo voy a actuar a partir de ahora.

 

Cuando me di cuenta de que no solo eran los acontecimientos externos sino que había algo más profundo que me impedía seguir con el podcast, intenté entender qué pasaba, qué había ahí debajo para poder saber bien cómo poner solución.

 

Y me di cuenta porque yo seguía muy creativa, con muchas ganas de seguir adelante pero el podcast nunca estaba entre mis planes.

 

Si prestas atención, si te detienes, te das cuenta de que las cosas no pasan por pasar. Las cosas tienen un sentido. La mayoría de las veces cuando profundizas obtienes algo extraordinario. Y cuando veo las cosas con claridad me siento tan llena, tan feliz… Creo que sabes de lo que hablo.

¿Había dejado realmente el podcast porque me apetecía escribir o había algo más profundo bajo la superficie?

 

Pues bien. Empecé a recoger las piezas rotas.

  • El confinamiento era uno. No estaba en mi casa con mi equipo de grabación ni en mi espacio lleno de cojines para evitar distorsiones…Pero había más. Mucho más.
  • Hablar me da mucha más vergüenza que escribir.
  • No tengo ni voz radiofónica ni mi voz está entrenada para hacerlo por lo que mi podcast es mucho más amateur que cualquiera de las otras vías que tengo para acercarme a ti.
  • No soy convincente porque me siento vulnerable.
  • No me gusta mi voz.
  • No me gusta escucharme.
  • No controlo los aspectos técnicos, como puedo controlar en el caso de la edición de un blog o una newsletter.

 

 

PASO 2. ENSAMBLAR

Ensamblar que en el caso de nosotras, como emprendedoras, sería empezar a  trazar el plan de futuro para poner solución a nuestros errores, enmendarlos o minimizarlos.

 

  • Es buena idea seguir adelante con él porque la voz es una vía más cercana para llegar a ti.
  • Los podcasts dan buenos resultados en un proyecto.
  • Me encanta hablar y conversar.
  • Me hace gracia trabajar en un reto que me parece bonito.
  • Me hace ilusión hablarte, en lugar de escribirte.
  • Puedo ir a un curso de locución.
  • Puedo leer sobre cómo trabajar tu voz y ensayar.
  • Puedo publicar un capítulo al mes y combinarlo con otro tipo de contenido.
  • Puedo marcar un programa e invitar a gente para no ser siempre yo la persona que hable.
  • No quiero tirar la toalla pero tampoco imponerme acciones que me hagan sufrir.
  • Para mi es muy importante disfrutar con lo que hago en Soy Ele Eme. Por eso lo puse en marcha para inspirarme e inspirar.

 

 

PASO 3. REPARAR

Reparar. Empezar a poner en marcha el plan con las acciones marcadas.

 

A lo largo de septiembre he desarrollado o vivido este punto. He puesto en marcha el plan de acción, pero sigo sin saber si mis acciones me llevarán a ampliar el formato podcast de mis publicaciones o finalmente lo convertirán en vídeo. O simplemente dejará de existir durante un tiempo. Sin embargo, gracias a la reflexión que llevo haciendo desde el verano me he quedado tranquila, por un lado, y he conseguido desarrollar ideas (algunas ya están en marcha, otras se desarrollarán durante las próximas semanas) para ver qué ocurre con esta parte de Soy Ele Eme. El final del trayecto lo desconozco. Pero así es emprender, un camino incierto.

 

  • Me he tomado el podcast como una herramienta de mi proyecto para aprender.
  • El programa del podcast para esta nueva temporada me permite previsión y planificación.
  • He incluido en el programa invitados para que no todo el contenido dependa de mi.
  • Los plazos del podcast de esta temporada serán flexibles. Sus tiempos van a ser lentos.
  • Los episodios del podcast se combinarán con vídeos.
  • El podcast es muy especial y lo voy a tratar con mucho cariño, de manera que me voy a dejar sentir.

 

 

PASO 4. ESPERAR

Probablemente el más difícil y el que requiere más paciencia. Esperar. Tener la paciencia de esperar, de asumir que los cambios necesitan su tiempo y que la recuperación puede ser más o menos lenta.  Saber esperar a los resultados sin prisa ni desesperación.

 

Este paso es el más peliagudo porque aunque hayas puesto las acciones del anterior punto en marcha, no sabes cómo van a salir. Te imaginas un futuro pero no puedes saber qué las cosas van a ir exactamente como esperabas.

 

Este es de hecho el punto en el que me encuentro hoy. De momento, sé que no me voy a imponer plazos con el podcast pero tampoco he eliminado este formato de mi programación. He empezado a planificar a los invitados y el programa de esta nueva temporada, que empezará a mediados de octubre. Sin embargo, sigo sin saber con certeza si habrá un episodio cada mes, si se acabará convirtiendo en vídeo o en directos en Instagram. Y así, dejándolo fluir pero sin aparcarlo, sigo adelante con la temporada Otoño-Invierno 2020/2021.

 

PASO 5. REVELAR

Revelar o sublimar que vendría a ser la etapa posterior a terminar la reparación. Es decir el momento de disfrutar de las cosas bien hechas.

 

No he llegado todavía a este punto. Probablemente te irás enterando de cómo se van sucediendo las cosas por aquí. Pero me anoto compartir contigo una valoración a finales de año, para seguir reflexionando juntas en este sentido.

 

 

¿Qué te parece? ¿habías hecho alguna vez una reflexión así con tu proyecto?¿No te parece una revisión muy bonita que puede ser de gran ayuda?

 

Sé que reflexionar sobre nuestro proyecto es algo intrínseco al hecho de emprender, pero estructurarlo y desarrollarlo siguiendo una similitud con la práctica Kintsugi a mi me ha ayudado a verlo más claro. Y sobre todo, me acerca a las preguntas, dudas e inseguridades que tengo desde la belleza. Desde una voluntad clara de abrazar eso que duele en mi proyecto desde el amor.

 

Espero que a ti también te ayude.

¿Haces la prueba y me cuentas cómo ha ido?

 

Gracias por estar aquí,
Un abrazo enorme,
María

 

 

 

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